Gladiadores, Dioses de la Arena

Muchos historias se contaron con la vida y miserias de estos luchadores por grandes filósofos y eruditos de la antigua Roma. Y en nuestros días incluso se han creado comics, películas y series tan espectaculares e inolvidables como Espartaco o sin ir más lejos Gladiator.
Los orígenes de estos guerreros empiezan en el siglo VI durante la Republica. Era un arte etrusco por el cual los mejores guerreros luchaban entre ellos para honrar a sus difuntos. Más tarde se incluyó en la vida social de Roma debido al interés despertado en estas actuaciones.
Siempre en la celebración de juegos en favor de algún dios o conmemorar grandes victorias del ejército, los gladiadores luchaban ante un público enfervorizado y sediento de sangre.

Los lanistas eran aquellos mercaderes de gladiadores, que se encargaban de preparar, entrenar y gestionar a sus gladiadores haciendo que su casa obtuviera el mayor reconocimiento por parte de los nobles o el propio senado.
Había muchas clases de gladiadores, y fueron apareciendo a medida que el tiempo transcurría, nuevas habilidades y armas, nuevas formas de combate para ser novedosos y atraer al mayor número de personas al circo.
Los gladiadores tenían una comida basada en proteínas e hidratos muy altos por ello contaban con una gran capacidad muscular y una fácil recuperación de sus heridas (en base porque podían contar con los mejores servicios sanitarios de la época).

En realidad las series y películas no nos cuentan con exactitud la lucha de estos hombres. No morían tantos gladiadores como nos cuentan, por su alto coste de mantenimiento y difícil entrenamiento no solían morir en la arena. Ellos luchaban con cierta protección que en muchos casos no era suficiente y las propias heridas del combate causaban la muerte.
Otro falso mito es el dedo pulgar de los nobles que decidían si un gladiador vencido debía morir o vivir. Normalmente el público era quien decidía si salvar la vida al vencido, pero es cierto que en ocasiones en honor a un cargo este podía decidir el destino de los luchadores. Con una señal del dedo en forma horizontal y hacia la garganta daba la sentencia de muerte.

This entry was posted on Friday, May 20th, 2011 at 12:01 pm and is filed under Grecia y Roma. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Post a Comment

You must be logged in to post a comment.