Las Cuevas de Altamira
El español Marcelino Sanz de Sautuola encontró estas maravillosas cuevas en 1868 aunque para ser exactos fue su hija María Faustina Sanz Rivarola quien gracias a su pequeño tamaño mientras perseguía a su perro pudo introducirse por una de las aberturas para poder llegar a las pinturas.
Estas cuevas se localizan en la localidad cántabra de Santillana del Mar, y contienen pinturas que datan del 12.000 AC, con representaciones rupestres de caza representando diversos animales como bisontes o ciervos. En la sala central podemos ver una conjunto de grandes cantidades de estos animales, tal es la impresión que la apodaron la cueva Sixtina del arte Cavernario.
En 1917 la cueva por fin pudo abrirse al público pero tal fue su número de visitantes que tuvieron que reglamentar las visitas en 1982 en pequeños grupos, ya que la pigmentación de las paredes se estaba deteriorando.
Para que el número de visitantes pueda ser mayor en el museo arqueológico de Madrid se recreó una copia exacta donde la entrada y vista ejerciera la misma fascinación que las auténticas. En Japón aprovecharon esta idea y construyeron su propia replica de bwin.
